• La energía eólica que mantiene viva la investigación española en la Antártida se convierte en un recurso educativo.
  • La compañía alicantina Bornay Aerogeneradores patrocina un nuevo contenido de la plataforma educativa Ambientech para mostrar a estudiantes de Secundaria y Formación Profesional cómo las energías renovables hacen posible la investigación científica en uno de los lugares más extremos del planeta.  

Madrid, 23 de julio de 2026. ¿Cómo es posible que una base científica situada en la Antártida continúe recopilando datos durante meses cuando no hay nadie trabajando allí? ¿Qué papel juega la energía eólica para garantizar que la investigación española continúe incluso durante el invierno austral? Estas son algunas de las preguntas que descubren miles de estudiantes gracias al nuevo recurso educativo patrocinado por Bornay Aerogeneradores en la plataforma Ambientech, una iniciativa gratuita y de acceso abierto que lleva la ciencia y la sostenibilidad a estudiantes de secundaria y formación profesional a través de contenido multimedia, animaciones e historias reales

Ambientech ofrece cientos de recursos educativos gratuitos para que los jóvenes aprendan ciencia, pensamiento crítico y conciencia ambiental. Con animaciones, experiencias interactivas y ejemplos basados en casos reales, es una herramienta para que los estudiantes adquieran conocimientos sobre ciencia y les enseñen cómo y de qué manera se presenta la investigación en el aula (eso es una forma de vida).

Uno de estos es ‘La Energía Eólica Llega a la Antártida’, que toma un caso real y muestra cómo las energías renovables mantienen operativa la Base Antártica Española Juan Carlos I, ubicada en la Isla Livingston, uno de los entornos más aislados y exigentes del planeta. Los estudiantes pueden ver cómo la ingeniería, la ciencia y la sostenibilidad se unen para alimentar el suministro de energía en un lugar donde el frío extremo, el viento, el hielo y el aislamiento hacen que cada decisión tecnológica sea una lucha.

«En lugar de presentar un caso teórico, el recurso muestra cómo una tecnología desarrollada en España ha contribuido durante décadas al funcionamiento de una infraestructura científica internacional», explica el CEO de Bornay, Juan de Dios Bornay.

Bornay ha estado trabajando con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), desde principios de la década de 1980, proporcionando aerogeneradores de pequeña potencia para esta base científica española. Ahora, dos de los equipos de la empresa ayudan con el suministro de energía para que los instrumentos científicos puedan seguir registrando datos incluso durante el invierno austral, reduciendo así el consumo de diésel, las emisiones de CO₂ y el riesgo de derrames en un ecosistema particularmente sensible.

“La experiencia de la Base Antártica Española Juan Carlos I habla de la dedicación de Bornay a la sostenibilidad desde el principio. La empresa crea soluciones de generación eléctrica a partir de energía renovable (pequeños motores eólicos y placas solares en hibridación) y reduce la dependencia de los combustibles fósiles para promover la autosuficiencia, con el fin de acceder a energía limpia en áreas remotas o distantes”, relata Juan de Dios Bornay.

El recurso educativo explica cómo el viento antártico puede convertirse en electricidad, por qué reducir el consumo de diésel reduce las emisiones de CO₂ y el riesgo de contaminación, y cómo las energías renovables favorecen el conocimiento científico. El contenido ha acercado conceptos de energía eólica, sostenibilidad y cambio climático, así como innovación en ingeniería y tecnología, investigación sobre los ODS, a ser enseñados en el aula.

“Bornay ha estado trabajando en este proyecto para acercar la ciencia a niños y adolescentes, así como su compromiso con la Agenda 2030. A través de su trabajo y esfuerzos de divulgación, la empresa está comprometida con la ejecución de 14 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, incluyendo Educación de Calidad (ODS 4), energía asequible y no contaminante (ODS 7), industria, innovación e infraestructura (ODS 9), consumo y producción responsables (ODS 12), acción por el clima (ODS 13) y la protección de los ecosistemas terrestres y marinos (ODS 14 y 15) a través de la innovación tecnológica y su impacto en la generación futura”, sostiene, por su parte la DIRCOM de Bornay, Carolina Hernández.