Madrid, 4 de abril de 2026. La transición energética en Europa avanza hacia un modelo cada vez más descentralizado, en el que la energía se genera cada vez más cerca de donde se consume. En este contexto, “la generación distribuida, basada en pequeñas instalaciones capaces de abastecer directamente a hogares, explotaciones agrícolas o pequeñas empresas, se perfila como una pieza clave para lograr un sistema energético más eficiente, resiliente y sostenible”, asegura Juan de Diego, CEO de la empresa alicantina Bornay.

“España puede liderar la minieólica en Europa impulsando la generación distribuida hogar a hogar”, asevera el CEO de Bornay, “gracias al modelo de generación distribuida en el que la energía del futuro también sopla a pequeña escala”. “Hemos pasado de los grandes parques a la energía casa a casa y así la minieólica que puede situar a nuestro país a la cabeza de la Unión Europea”, insiste el directivo.

Y es que España reúne condiciones excepcionales para convertirse en un referente europeo en este ámbito, porque cuenta con recursos eólicos abundantes, experiencia industrial en el sector y un creciente interés por soluciones energéticas ‘one to one’, en las que cada usuario puede producir parte de su propia electricidad. “En Europa hay en la actualidad mucha dependencia energética, y aunque estemos en una transición hacia las renovables, necesitamos de sistemas más resilientes. Se está produciendo una saturación de grandes infraestructuras renovables y un creciente interés por modelos descentralizados”, explica Juan de Dios.

Ahora, el reto pasa por “potenciar esta tecnología”, señala Juan de Dios y así situaremos a España a la vanguardia de la generación distribuida, una producción energética cercana al punto de consumo y estos modelos ‘one to one’: hogares, pequeñas empresas, explotaciones agrícolas o instalaciones aisladas que generan su propia energía.

La minieólica es el complemento natural de la fotovoltaica en entornos domésticos o rurales. Es, a juicio del CEO de Bornay, una tecnología “madura”, con capacidad de integrarse en sistemas híbridos que permite la producción nocturna o en condiciones en las que el sol no está disponible.

España, con gran recurso eólico en muchas zonas rurales y costeras y una amplia experiencia industrial en energía eólica tiene una gran oportunidad para liderar el desarrollo europeo de la minieólica y el impacto en la transición energética pasará por una democratización de la energía, una reducción de pérdidas de transporte y mayor independencia energética de hogares y pequeñas empresas.

Pero a día de hoy hay, sostienen desde Bornay, una falta de visibilidad de la minieólica frente a otras renovables y es necesaria una simplificación administrativa y regulación adaptada, además de que faltan incentivos específicos.

Así, Juan de Dios concluye: “España tiene condiciones técnicas, industriales y climáticas para liderar el sector. La minieólica debe ocupar un lugar relevante en las políticas de generación distribuida”.

 

Sobre Bornay

Bornay es una empresa líder en el sector de la energía eólica, dedicada a la fabricación y distribución de aerogeneradores de pequeña y mediana potencia. Con 55 años de experiencia, Bornay se compromete con la innovación y la sostenibilidad, ofreciendo soluciones de energía limpia que contribuyen a un futuro más verde y autosuficiente. Fue fundada en 1970 en Castalla (Alicante) con la misión de «llevar energía a donde no la hay». Diseña y fabrica sus máquinas en España al 100%, en un centro de producción diseñado con arreglo a los principios de la arquitectura bioclimática y que se abastece de energías renovables. Su departamento de I+D+i mantiene un constante pulso consigo mismo para mejorar los productos de la compañía, que también es distribuidora de gamas de productos relacionados. En la actualidad, sus instalaciones están presentes en más de 80 países.