• El especialista recuerda que la reconstrucción mamaria inmediata forma parte del tratamiento integral del cáncer de mama y puede mejorar significativamente el bienestar físico y emocional de las pacientes.
  • “Las diferencias entre hospitales, la disponibilidad de equipos especializados y los recursos asistenciales siguen condicionando el acceso a esta intervención”, asegura el Dr. Alonso Poza.

Cada año 16.000 mujeres en España son sometidas a una mastectomía como consecuencia de un cáncer de mama, según datos de la Asociación Española contra el cáncer (AECC). Sin embargo, el acceso a la reconstrucción mamaria inmediata continúa siendo desigual en función del hospital donde sean tratadas, a pesar de que numerosos especialistas consideran que esta intervención forma parte del abordaje integral de la enfermedad y de la recuperación posterior de la paciente.

El doctor Alfredo Alonso Poza, jefe del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Universitario del Sureste y cirujano en el Hospital Quirón San Camilo, detalla que la reconstrucción mamaria inmediata consiste en reconstruir la mama durante la misma intervención en la que se realiza la mastectomía, evitando que la paciente tenga que afrontar una segunda cirugía meses o incluso años después.  

«Para muchas mujeres, la reconstrucción mamaria inmediata supone una parte importante de su recuperación física y emocional. No estamos hablando únicamente de una cuestión estética, sino de una intervención que puede ayudar a mejorar la autoestima, la imagen corporal y el bienestar psicológico tras una enfermedad tan dura como el cáncer de mama», explica. 

A pesar de los avances registrados en los últimos años, la realidad es que no todas las pacientes tienen acceso a esta posibilidad. La disponibilidad de cirujanos especializados, la coordinación entre diferentes servicios hospitalarios o la capacidad asistencial de cada centro continúan marcando diferencias entre hospitales y territorios. «Una mujer no debería tener más o menos opciones de reconstrucción en función de su código postal. Es importante seguir avanzando hacia una atención más homogénea que garantice que todas las pacientes reciben la misma información y pueden valorar las alternativas disponibles», señala el experto. 

Informar desde el diagnóstico

Así, el doctor Alonso Poza considera fundamental que las mujeres reciban información clara y completa sobre las opciones reconstructivas desde el momento del diagnóstico. Conocer las distintas alternativas disponibles permite participar activamente en la toma de decisiones y afrontar el proceso con mayores garantías. 

Además, recuerda que no todas las pacientes son candidatas a los mismos procedimientos, por lo que resulta imprescindible una valoración individualizada que tenga en cuenta factores como el tipo de tumor, los tratamientos previstos, el estado de salud general o las preferencias personales de cada mujer. «La reconstrucción debe abordarse siempre de forma personalizada. Lo importante es que cada paciente pueda acceder a una valoración especializada y disponga de toda la información necesaria para decidir qué opción es la más adecuada para ella», destaca.

Recuperación física y emocional

Más allá de la cirugía, el experto insiste en la necesidad de entender la reconstrucción mamaria como una parte del proceso de recuperación global de la paciente. El diagnóstico de cáncer de mama y la posterior mastectomía pueden tener importantes consecuencias emocionales relacionadas con la autoestima, la percepción corporal o la vida social y afectiva. 

«El objetivo final debe ser que ninguna mujer se sienta sola durante este proceso y que todas tengan acceso a las mejores opciones terapéuticas posibles, independientemente del hospital en el que sean atendidas», concluye el doctor Alonso Poza.